Ejemplos prácticos de Fake News

17 de diciembre de 2019

Hará una semana que dos noticias nacionales dieron un ejemplo perfecto de lo que son las verdaderas fake news, un concepto en torno al cual hay algunas confusiones, en mucho producidas por la forma desparpajada con que traducen los pueblos a los que les importa un pito su lengua.

El sentido de fake news no va hacia las notas mentirosas, sino falsas, que no es lo mismo. Antes eran mentiras y hoy son falsedades, porque los pueblos podrán ser brutos pero no retrasados mentales, aprenden de los engaños y descubren cómo defenderse; si en el auge del Tercer Reich nadie contradijo a Goebbels en su afirmación de que “basta decir una mentira mil veces…” fue porque estaba diciendo una verdad… que duró hasta que se volvió mentira, como bien lo señaló décadas después Gabriel Zaíd, a quien de igual forma nadie lo contradijo cuando afirmó que ahora, con el background  común ante los medios, bastaba decir una vez una mentira para que todo mundo se diera cuenta de que era mentira. Plantarse frente a cámaras para decir que fulano es ratero, es tan ocioso como hacer lo mismo para decir que es honrado, porque quien lo conozca ya tendrá una decisión tomada al respecto, el resto se concentra en que no lo conocen y punto. El mejor ejemplo que conozco para ilustrar la diferencia, es comparar los panchólares con los billetes falsos: los panchólares son billetes de mentiras, por lo mismo nadie se los cree, pero el billete falso es una imitación hecha para convencernos de que es real. Nadie se toma la molestia de revisar un panchólar contra la luz, quien haga lo mismo con un billete…

El verdadero sentido actual del discurso anti fake news, se ampara en darle al público el estatuto de una entidad incapaz de discernir, a la que se debe llevar de la mano por el camino de su vida, es decir que tiene un sentido autoritario, su verdadera pretensión es despojar a los individuos de cualquier intento por descifrar e interpretar la realidad, busca que renuncien a su capacidad de juicio para suplantarla con dictados ajenos, que por lo general atentan contra su interés. Dicho en términos llanos: fomenta la güeva cívica entre la ciudadanía.

Por el contexto en que se dio la supuesta llegada del portaaviones Nimitz a Los Cabos (la intención de USA para considerar terroristas a los narcos mexicanos), se pretendió mostrarla como el primer paso de una inminente invasión, pero sin explicar el por qué. ¿Para qué lo pondrían los gringos ahí? De acuerdo, Los Cabos pudiera ser en este momento la ciudad mexicana donde se encuentra el mayor número de estadounidenses –y aparte de lana, no como los que vienen a Mazatlán-, por lo que estaríamos hablando de una operación de rescate en caso de que la invasión se ponga fea pero… ¿El Nimitz? Es la mayor arma ofensiva que tiene Estados Unidos después de la bomba atómica, no lo usas para operaciones de rescate, pero el alcance de su flota aérea es de 700 kilómetros y desde Los Cabos sólo Guadalajara queda en ese rango. A menos que consideren la artesanía de Tlaquepaque como un amenaza para su seguridad… Tendría que llegar a Acapulco o a Veracruz para entonces sí comenzar a preocuparse. Aunque todo este razonamiento es ocioso, porque en caso de una invasión a México, Estados Unidos no va a enviar portaaviones por la misma razón que si el pleito fuera con Canadá: porque tiene miles de kilómetros de frontera terrestre con ambos. Los portaaviones se usan para invadir donde no puedes hacerlo por esa vía, que es la más económica. Tan sencillo como eso.

Ya salió la primera, la otra es la del yacimiento gigante que descubrió PEMEX en Tabasco, pero esa nos la echamos en la siguiente entrega.

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