Segunda llamada, segunda

3 de octubre de 2018

Con motivo de las acciones de auxilio a los sinaloenses damnificados por el temporal, se han dado algunas situaciones cuya implicaci√≥n pol√≠tica merece ser vista con mayor detalle, en particular la reacci√≥n del p√ļblico ante los centros de acopio que diversas instituciones y particulares montaron con ese fin.

La poca respuesta que sufrieron los intentos del municipio y de gobierno del estado, fueron de llamar la atenci√≥n y son un aviso de alerta para esas autoridades: el rechazo manifestado en las urnas sigue vivo y les obliga a repensar en la magnitud de los cambios que la actualidad exige, salvo que ya est√©n dando tambi√©n por perdida la peque√Īa parcela que les qued√≥, cosa que dudo, como tambi√©n dudo logren acrecentar ese patrimonio si siguen actuando conforme a las mismas f√≥rmulas que los llevaron al desastre.

Ellos sabr√°n.

Por otro lado, ante la desmedida oferta de solidaridad que tuvo la sociedad sinaloense, llamó la atención de muchos -me cuento- la prácticamente nula presencia del morenismo en esa tarea: su ausencia, su falta de reflejos y de respuestas, para la solución de las fallas que incrementaron el costo de la tragedia, tiene un importante significado que de ninguna manera puede justificarse bajo el argumento de que en Sinaloa son un movimiento poco organizado, de ahí que no les fue posible actuar de manera orgánica. Ahora resulta que entre el Taniyama, el Rea y dos o tres más, tienen mayor capacidad de logística que una fuerza política poseedora de la mayoría del Congreso y las alcaldías. Para eso, para obtener cargos de elección popular, si tuvieron todo lo que hizo falta. No sé, siento que ya he oído todo esto antes.

Es obvio que las br√ļjulas de las distintas fuerzas pol√≠ticas sinaloenses, no han logrado ubicar el nuevo polo magn√©tico, sin faltar las que ni siquiera han notado que el viejo ya dej√≥ de funcionar.

Otra vez: ellos sabr√°n.

Imposible no se√Īalar lo que muchos integrantes de esas variadas fuerzas insisten en no admitir: la UAS es una de las pocas, poqu√≠simas, instituciones que siguen contando con un abrumador consenso entre los sinaloenses. Su perenne presencia en todo aquello que signifique un beneficio para la poblaci√≥n, la llev√≥ de nueva cuenta a desempe√Īar un papel destacado por la confianza que la sociedad tiene depositada en ella, fruto no de casualidades o tsunamis, sino de perseverancia para cumplir una tarea que siempre ha tenido clara y nunca la ha abandonado: servir bien a Sinaloa. Por la respuesta p√ļblica que sigue obteniendo, es obligado reconocerle que en lo fundamental, la UAS est√° cumpliendo con su tarea ¬Ņde cuantas instituciones en Sinaloa podemos decir lo mismo? Y esto √ļltimo lo menciono porque, como ya muchos sabemos, hay a quienes no les gusta c√≥mo est√° siendo dirigida o, lo que es lo mismo, se han declarado listos para reparar lo que no est√° descompuesto.

Otra vez: no sé, siento que ya he oído todo esto antes.


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