A favor del amarillismo

7 de septiembre de 2018

Edwin Way Teale, sosten√≠a que ‚Äúmoralmente es tan malo no querer saber si algo es verdad o no, siempre que permita sentirse bien, como lo es no querer saber c√≥mo se gana el dinero siempre que se consiga‚ÄĚ. De √©l, Carl Sagan parte para preguntarnos ‚Äúes decepcionante descubrir la corrupci√≥n del gobierno y la incompetencia, por ejemplo, pero ¬Ņes mejor no saber de ella? ¬ŅDe qui√©n es el inter√©s de hacer servir a la ignorancia?‚ÄĚ.

Hace unos días, ocurrió en una comunidad de Puebla el linchamiento de dos sujetos, quienes fueron declarados como robachicos por una turba enardecida que los golpeó, los quemó y los grabó; del hecho surgieron por lo menos dos videos que circularon profusamente, exhibiendo lo dantesco del suceso, despertando de nueva cuenta la discusión sobre la conveniencia de mostrar semejantes horrores, acusando de inmediato de amarillistas, morbosos, pervertidos, etc. a quienes los difundieron.

La realidad puede gustarnos o no, pero lo que s√≠ es que no tiene remedio; la supuesta influencia nociva de proyectar im√°genes tremebundas -de hechos tremebundos-, no s√≥lo no existe sino que se ha comprobado son √ļtiles para lo contrario; para situaciones desagradables, como las surgidas en Puebla, quienes defendemos no s√≥lo el derecho, sino la obligaci√≥n de dar a conocer los hechos tal cual son, tenemos como arma de los domingos la experiencia estadounidense con la guerra de Vietnam: para la ciudadan√≠a, inici√≥ como una guerra m√°s y mantuvo frente a ella la misma actitud de las guerras anteriores, pero poco tiempo despu√©s de iniciada, llegaron a la televisi√≥n las tecnolog√≠as del color y los sat√©lites, permitiendo llevar hasta los hogares las incidencias del frente de batalla con toda su crudeza. Hasta entonces, s√≥lo los soldados hab√≠an sido testigos de que nada de honorable hay en ninguna guerra, s√≥lo muerte, sangre y horror; la reacci√≥n del p√ļblico, fue salir a las calles para crear el primer gran movimiento de masas en contra de la guerra, obligando finalmente a Nixon a firmar la paz a cualquier precio.

Aqu√≠ en Culiac√°n, ya estamos teniendo las primeras manifestaciones de autodefensa frente a una criminalidad que la autoridad no puede frenar; de igual forma, voces serias y preocupadas proponen despenalizar la portaci√≥n de armas para poder defendernos; frente a esto, creo que el video del linchamiento sirvi√≥ para que muchos de nosotros tuvi√©ramos una visi√≥n m√°s clara de hasta d√≥nde pueden llegar las cosas y, siendo optimista, espero ese golpe de realidad nos sirva para que abordemos nuestros problemas desde una perspectiva correcta: ¬ŅQui√©n es el responsable de nuestra seguridad? ¬ŅCumple s√≠ o no? ¬ŅQu√© se quede o qu√© se vaya? Cualquier otra cosa que hagamos es jugarle al t√≠o lolo‚Ķ o con lumbre.


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