De qué calibre los van a querer

8 de enero de 2018

No le veo el caso a ahondar la cr√≥nica de lo ocurrido el pasado jueves 4 de enero, durante el inicio de campa√Īa a senador de H√©ctor M. Cu√©n Ojeda, porque supongo usted ya debe estar enterado del sainete escenificado por un miembro de la derecha sinaloense.

Me parece un despropósito, ponerse a analizar sobre la base de a quién le convino más lo ocurrido, si el saboteador cumplió su cometido o si resultó contraproducente; me parece alarmante la actitud ya general de aceptar estos hechos como distintivos de lo que será (ya es) el actual proceso electoral.

Hay que agradecerle a Cuén, la decencia de no haberse aprovechado para hacer más grande el mitote; formado en la escuela del botepronto político universitario, tiene sobrada agilidad mental para dar respuesta similar a la provocación, lo cual desembocaría en lograr que el otro lo agrediera físicamente sin muchas consecuencias, para salir convertido en mártir, una etiqueta que en tiempo de elecciones es oro puro, pero que dado el particular momento histórico en el que estamos, resultaría un precedente peligrosísimo.

Es en serio, el horno no est√° para bollos.

Me preocupa sobremanera, la autoridad no haya hecho ni siquiera un pronunciamiento al respecto. Lo menos que podemos hacer es preguntarnos el significado de ese silencio ¬ŅO sea que se puede hacer tal cosa? ¬ŅHasta ese punto, al menos hasta hoy, ser√° el l√≠mite legal para actuar? ¬ŅEn serio?

El autor del zipizape es confeso zavalista, es decir apoya a una aspirante independiente a la presidencia, que renunciara a su militancia panista. Legalmente en qu√© situaci√≥n est√° el tipo me resulta un misterio por los cambios a recientes a la legislaci√≥n electoral, y por desconocer los estatutos panistas; ah√≠, tanto PAN como INE deben aclarar si es a√ļn panista, o sus actos se abonan a la aspirante, porque de resultar que existe un limbo, donde a quien se le ocurra por cualquier motivo reventar el evento que se le antoje podr√° hacerlo, las dudas quedar√≠an disipadas: esto va a terminar a balazos.

Este asunto es muy grave.

Como universitarios, no podemos dudar sobre cu√°l es la postura correcta frente a estos hechos: condenar a quien los comete, solidaridad con quien los padece. No pasar√°n. No deben pasar estos modernos camisas pardas, esta derecha extrema, camorrera y doctrinaria, que sin ning√ļn empacho asoma el rostro y asesta el golpe. Me cuesta aceptar las declaraciones de supuestos liberales y progresistas, festejando lo ocurrido partiendo de sus filias y sus fobias personales. Me asusta el nivel de miop√≠a y la profundidad de su desmemoria: c√≥mo iniciaron la Alemania nazi, la Espa√Īa franquista, el Chile de Pinochet y tantos y tantos ejemplos, que tantas veces juraron no olvidar nunca y que hoy les pasaron de noche.

Que en la UAS no nos ocurra lo mismo. Por favor.


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