Bullying político

31 de agosto de 2017

La estrategia del di√°fano grupo de atlacomulquitos, para perpetuarse en Los Pinos, comienza a volverse m√°s clara con cada d√≠a que pasa rumbo al dia D del siguiente a√Īo: reinventar la historia y manitas de cochi.

Nadie le puede escamotear a Pe√Īa Nieto su acierto en la estrategia que lo llev√≥ del EDOMEX a la presidencia de la Rep√ļblica, asimismo nadie puede negar que ese Pe√Īa de reflejos r√°pidos, sentido del timing y decisiones audaces desapareci√≥ para ya nunca regresar, desde aquella hist√≥rica decisi√≥n de poner a Eruviel como candidato a sucederlo.

Desde entonces se volvió la bichi y no ha vuelto a dar pie con bola.

No s√© si ustedes se habr√°n fijado, pero en la antesala del fin de este gobierno federal, el √ļnico cambio estructural que han logrado es sustituir foxilandia por pe√Īalandia; llegaron convencidos de que son la divina envuelta en huevo y as√≠ se van a ir‚Ķsi no los sorprende el resultado electoral del a√Īo que entra.

Por lo pronto, convencidos de ser poseedores de un amplio margen de maniobra, est√°n comenzando a mostrar los dientes a sus posibles aliados, cuando deber√≠a ser al contrario; al menos aqu√≠ en Sinaloa, han mandado algunas se√Īales cr√≠pticas a l√≠deres y organizaciones pol√≠ticas locales, que el ciudadano com√ļn no pesca por no observar con la atenci√≥n necesaria, pero cuesti√≥n de fijarse y dar seguimiento, por ejemplo, a las notas que nos ata√Īen como entidad y que son generadas por temas donde la PGR es actor importante; ah√≠ est√° ahora el di√°logo pol√≠tico entre las fuerzas sinaloenses, lo cual es una grav√≠sima falla de operaci√≥n, sobre todo si tomamos en cuenta que ya a nadie se le asusta con el petate del muerto, mucho menos cuando ya hemos sido testigos de que en esta nueva √©poca, en las lides pol√≠ticas, se acabaron los mancos; no nada m√°s eso, ya vimos en el ring dos que tres buenos fajadores, que han puesto a parir chayotes a varios que ve√≠amos como vacas sagradas y resultaron ser mitos geniales.

Al menos desde ac√°, pareciera que el pe√Īanietismo ha iniciado con el pie izquierdo su salida triunfal. Y apenas va empezando.


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