Que cuatro a帽os no son nada

8 de junio de 2017

M谩s que felicitar al rector, es a toda la comunidad universitaria a quien debemos hacer extensivo el reconocimiento, ante lo que sin duda es el arribo de nuestra m谩xima casa de estudios a una nueva etapa.

En 1973, la UAS y un servidor iniciamos una relaci贸n que a煤n persiste, eran tiempos confusos y hasta violentos en una Universidad que trataba de encontrar un nuevo sentido a su camino.

En aquel entonces, la UAS decidi贸 que la democracia era la soluci贸n para reorientar su naturaleza m谩s profunda, sin embargo, con el tiempo se fue demostrando que el imperio del conocimiento no puede ser sometido al abuso de la estad铆stica; como era de esperar, la democracia universitaria degener贸 en una serie de usos y costumbres que de su exterior migraron a su interior, sin embargo, la manifestaci贸n de esos fen贸menos s铆 encontraron impedimentos para manifestarse (primero) y para arraigarse (despu茅s) dentro de la instituci贸n, lo cual hoy, a la distancia, nos ofrece un excelente cat谩logo de experimentos dignos de estudiarse para extrapolarlos al conjunto de toda la sociedad; es una manera de devolverle al mundo lo que 茅ste introdujo al campus, pero ahora estudiado, analizado, resuelto y aplicado. Si mal no recuerdo esa es una de las funciones sustantivas de toda universidad.

La democracia electoral (que es a lo que en realidad derivo todo al interior), alcanz贸 en la UAS expresiones muy similares a lo que acabamos de ver el pasado domingo en los cuatro estados donde se realizaron elecciones; la expresi贸n no es m谩s que un eufemismo para evitar decir vicios y taras de nuestros procesos democr谩ticos: compra de votos, circo, inyecci贸n de recursos oficiales, arreglos por debajo de la mesa, coerci贸n a los votantes, etc.

S铆, el retraso pol铆tico nacional es un  fen贸meno que ya se vivi贸 en la UAS, ah铆 ya se le enfrent贸 y ya se reorient贸 el rumbo hacia, valga la redundancia, otro rumbo. Las alianzas electorales y las coaliciones de gobierno ya son cuento viejo en la instituci贸n; la segunda vuelta fue lo 煤nico que falt贸鈥fortunadamente, porque esos cierres de campa帽a con costos cercanos al mill贸n de pesos para all谩 apuntaban.

Hoy ya se acabaron las elecciones abiertas en la UAS, su comunidad ahora dedica la mayor parte del tiempo a tareas m谩s propias de una instituci贸n de educaci贸n superior, el discurso acad茅mico ocupa casi la totalidad de la agenda y en lo pol铆tico alcanz贸 ya un grado de madurez impensable en el resto de Sinaloa y el pa铆s, donde priva el sentido com煤n por encima de cualquier otra consideraci贸n de tipo coyuntural o de 鈥渃orrelaci贸n de fuerzas鈥: si alguien hace las cosas bien, que las siga haciendo igual.

La reelecci贸n del rector Guerra Liera, convierte de nuevo a la UAS en norte para las aspiraciones sociales de avance pol铆tico, nuestra m谩xima casa de estudios ha transitado una larga y ardua historia como microcosmos representativo de nuestra sociedad, pero no tan id茅ntico al todo: bien que mal, por ejemplo, el robo de votos ah铆 nunca ocurri贸, bien que mal el ejercicio de democracia abierta se cumpli贸 sin llegar a las aberraciones m谩s graves que a煤n mantienen vivas la mayor铆a de los partidos, bien que mal (en lo referente a su forma de gobierno aut贸noma), la UAS salt贸 r谩pido de imitaci贸n bananera a pa铆s europeo: estamos frente a la manifestaci贸n de una democracia madura, que ya no es reactiva en funci贸n de posturas pol铆ticamente correctas y que, de nuevo, se sumerge en aguas desconocidas para seguirle marcando la pauta a Sinaloa. As铆 ha ocurrido siempre con los navegantes y exploradores de los mares, de la tierra, del aire y del conocimiento: arriesgarse es crecer.


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