Periodistas, tigres sin correa

26 de octubre de 2018

Usted debe saberlo ya, la diputada Francisca Abelló Jordá parece ser tuvo un ataque de histeria menopáusica en plena cena de negros -lo que hoy son las sesiones del Congreso-, y como las desenfrenadas siempre dicen su verdad aprovechó uno de los más intensos momentos de la sarracina, cuando le pasaron por enfrente un grupo de reporteros -tenía el micrófono- para tomarlos como pretexto y así decir lo que piensa sobre quienes nos dedicamos al oficio periodístico; ahora sí que sus afirmaciones de que somos corruptos, chayoteros y priistas, la pintan más a ella que a nosotros, cuando menos respecto al momento de nuestra historia en que se quedó dormida, de donde sólo despertó hasta el día en que los gritos de felicitaciones por haberse ganado una diputación la sobresaltaron.

Lo más increíble para mí, es que hay voces -y no pocas- dándole la razón a la diputada.

Qué hay muchos periodistas chayoteros, es verdad y también los hay corruptos en diferentes magnitudes, pero no voy a refugiarme en el facilismo de las excepciones, soy enemigo de pedir chanza porque nos obliga a darla después, y en un caso como este lo que es… es.

Y el que se lleva se aguanta.

A ver ¿desde cuándo la figura del diputado tiene más aceptación social que la del periodista? Desde que comenzaron en México los estudios sobre aceptación social, los diputados han ocupado siempre el último sitio en todos los que se han hecho. En todos. Siempre. ¿Entonces bastó con que MORENA fuera mayoría, para que eso cambiara radicalmente en menos de un mes?

Platíquenme, qué hicieron.

Con respecto a la corrupción, los malos hábitos éticos, la mala preparación profesional y otros renglones de atraso que son endémicos de toda la sociedad mexicana, el sector de los periodistas es sin duda uno de los que mejor ha cumplido su función social y lo sigue haciendo. Sí, sí, una y mil veces sí: los periodistas gozamos de estima y respeto públicos en un nivel nada despreciable. Y no es de gratis: el gremio es quizá el más autocrítico que existe en México, hasta un punto donde por lo general, los hechos más conspicuos y documentados cometidos por periodistas corruptos, han sido realizados y revelados por periodistas también mexicanos; saquen cuentas y comparen si ocurre igual, por ejemplo, entre médicos, ingenieros, empresarios, ministros religiosos… y voy a aclararle paradas a Francisca y a todos estos nuevos ayatollah: los periodistas tragamos igual que ustedes, y nos ganamos nuestro sustento con dinero público y privado obtenido de nuestro trabajo, igual que todo mundo, y es un trabajo tan honesto como cualquier otro trabajo honesto. Claro, a Francisca todo esto le importa un pito porque a ella la eligió y la ama su adlátere pueblo: es esa representación obtenida por ella solita, sin ayuda de nadie, lo que permite sea el faro moral que decide quién es decente y quién no -piensa ella, según parece-. Despierta Francisca! Todavía debes demostrar a tus votantes que no se equivocaron contigo. Tus votantes. Del resto no te preocupes, ya tenemos una opinión luego de ver tu comportamiento como diputada, justo el día cuando el tema a discutir era el de tus emolumentos; nada extraordinario por cierto, es común que los recién llegados saquen a relucir el cobre alrededor de la primera quincena, nomás las maneras sí están un poquito más brutales que antes, te lo menciono porque ya ves que a ustedes las formas les molestan mucho.

No juegan las chivas, dijeran en Guasave.

Tú la traes.


Continuar leyendo

Current track
Title
Artist