Imprimir Julio César Juárez | 29 de agosto de 2017

Es obvio que la expectativa del Partido Sinaloense se encuentra al alza, su presencia y posicionamiento electoral es incuestionable. La venida a nuestro estado de Andrés Manuel López Obrador habló claro sobre la posibilidad de que Morena, realice en el 2018 una alianza de facto con el Partido Sinaloense.

La sola declaración de AMLO, puso en alerta máxima a los tricolores y albiazules, que ven, en esta posible sociedad, una alianza prácticamente indestructible, de hecho, hay que recordar que los discursos del líder del PAS, son discursos con olor a izquierda.

Por desgracia, el PAN, sigue en su loca y abrupta caída, sin ningún colchón que les atenúe el golpe, su dirigencia vive todavía en un país rosa, donde todo es perfecto y no se da cuenta que, su estructura en el estado es fantasmagórica, vencida, caducada pues, con una comisión permanente de su consejo político que no deja trabajar, sin presupuesto, además del ahorcamiento de las prerrogativas que por obligación el gobierno estatal debe entregar y se las da a cuenta gotas. Un PAN desvalijado por la dirigencia “especial” que se creó cuando tumbaron al “Popo” Rojo, dirigencia de yucatecos achilangados, que dejaron las arcas del blanquiazul temblando.

Hoy el PAN, se encuentra a la deriva, cercenada por intereses personales que no la dejan ver más allá de sus narices.

Y que decir del PRD, que en el estado podría con suerte lograr el 3 por ciento de la votación total con miras para sostener su registro local.

A estos partidos, les urge una alianza con el PAS, para garantizar su propia sobrevivencia, sin embargo, el PAN podría cocerse aparte con su próximo candidato presidencial el cual podría recuperar algo del prestigio y votos perdidos, ante este panorama el único que podría aglutinar de nuevo al panismo en un camino ganador tiene nombre y apellido: Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Del PRI mañana hablaremos.

Desmantelan el PRD en Sinaloa

Vaya que, al PRD, le está lloviendo sobre mojado, su extinción como partido político se ve a la vuelta de la esquina, sus políticos “perredistas” que han vivido de ese partido y de su presupuesto en diferentes puestos políticos lo han estado abandonado, dejando atrás el cascajo de un partido que en un momento dado aglutinó a las diferentes corrientes de izquierda.

La figura de Andrés Manuel López Obrador ha sido de tal peso, que muchos políticos de ese partido han tenido que hacer “cola” para rendirle pleitesía y ponerse a las órdenes, saben que al menos varios de ellos podrían ocupar cargos de elección popular al menos de forma plurinominal.

A final de cuentas, solo falta que se vaya el velador de ese cascajo en que se ha convertido el PRD, ya se fueron Feliciano, Palacios, Ríos Rojo, Ramón Lucas y recientemente “renunció” a ese partido la ex diputada Imelda Castro Castro, que fue fundadora de ese partido en nuestro estado en donde ya fue dirigente estatal, diputada, regidora, además de etcétera y etcétera. Sin duda es una mujer talentosa y aguerrida, pero difícilmente se le puede catalogar de leal y de principios. Hoy, ese partido que les ha dado todo y que ocupa urgentemente de sus cuadros, ha sido abandonado a la suerte, sus “cuadros” buscan urgentemente otra plataforma desde donde vivir de la chichi presupuestal, y aunque no lo crean Imelda Castro, dice que no es una “mala agradecida” con el PRD, pero algo sí es seguro, desde el año 2000 a la fecha no le ha fallado a ninguna candidatura perredista.